Por dónde empezar si estás abrumado con la planificación de la boda

Por dónde empezar si estás abrumado con la planificación de la boda
El día con el que has soñado por fin ha llegado. El amor de tu vida se ha puesto de rodillas (o ha montado un flash mob, o ha desplegado una enorme pancarta desde la ventana de tu apartamento, o simplemente te lo ha pedido en el desayuno) y te ha pedido que te cases con ellos. Felicitaciones! Probablemente estés sintiendo muchas emociones en este momento: alegría, emoción, amor... y tal vez sólo un poco de estrés.

En primer lugar, usted debe saber que es totalmente normal sentirse abrumado, e incluso un poco asustado. Después de todo, comprometerse significa planear una boda, y la mayoría de nosotros hemos visto suficientes episodios de Bridezillas como para saber que este proceso podría desviarse un millón de veces antes de llegar a la luna de miel. Pero si la idea de elegir un lugar, encontrar un vestido y probar plato tras plato de muestras de pastel te da vueltas la cabeza, ¡estamos aquí para ayudarte! Aquí hay algunas cosas que puedes hacer si la planificación de la boda te está dejando abrumado.

Haga una lista

Para el momento en que una pareja se enamora, ambas partes generalmente saben un poco acerca de lo que significa tener una boda. Han visto a amigos y familiares casarse, y probablemente han estado en una o dos fiestas de bodas a lo largo del camino. Pero aquí está la verdad: nadie, y quiero decir nadie, sabe cuánto se invierte en la planificación de la boda hasta que está en el centro de la misma.

Por eso le sugiero que haga una lista antes de hacer cualquier otra cosa. Consulta los sitios web de la boda (ya estás en el buen camino), las revistas de novias y las aplicaciones de planificación de bodas para saber más sobre lo que entra en una boda, incluyendo los tipos de lugares, los vendedores necesarios y cosas más pequeñas como favores o programas impresos. Poner todo por escrito le ayuda a ver el panorama general más claramente para que pueda establecer prioridades y organizarse.

Decidir una fecha

La elección de la fecha de la boda es una de las decisiones más simples que usted tomará durante el proceso de planificación. También es la pieza clave que mantiene unido a este bebé. La fecha de su boda le ayudará a encontrar vendedores y lugares disponibles, e incluso puede determinar quién de su lista de invitados está disponible para asistir! Por esta razón, debe ser una de las primeras decisiones que usted y su pareja tomen para el día de su boda.

Para empezar, sólo tome un calendario y marque algunos fines de semana que le parezcan adecuados. No se preocupe por fijar la fecha en piedra; la flexibilidad es mejor cuando está trabajando con los proveedores, de todos modos! Simplemente tómese un tiempo para decidir más o menos cuándo le gustaría casarse (en verano, en invierno, en un día de la semana) y anote las fechas. ¡Así de fácil, vas camino a planear una boda! No fue tan difícil, ¿verdad?

Fijar un presupuesto

Al planear su boda, usted y su prometido tendrán que tomar muchas decisiones. ¿Debería tener una boda grande o pequeña? ¿Quieres decir votos tradicionales o escribirás los tuyos propios? ¿Deben sus manteles ser de color azul cobalto o azul Columbia? Si usted no tiene ningún parámetro en su lugar, todas estas opciones le pueden dar un caso serio de fatiga de decisión, y eso puede hacer que todo el proceso se sienta como una tarea.

Afortunadamente, hay una manera fácil de evitar este destino: establecer algunos límites. Tus opciones se reducirán en el momento en que pongas unos pocos límites, y uno de los límites más poderosos que existen es el presupuesto todopoderoso. Siéntate con tu pareja (o con tus padres, o con quien sea que esté financiando el gran día), y ten una discusión honesta sobre cuánto esperas gastar. Esto no sólo marcará un elemento importante de su lista de tareas pendientes, sino que también le ayudará a reducir su lista exhaustiva de opciones.

Despeje su mente

Planear una boda no debería ser abrumador, ¡debería ser divertido! Y a veces, la mejor manera de deshacerse del estrés de la planificación es alejarse, sólo por un tiempo. En lugar de empantanarte con listas de control, folletos de proveedores y todos los tableros de interés de bodas del planeta, da un paso atrás y aléjate de todo lo relacionado con las bodas.

Vaya a dar un paseo por un parque local. Visite un museo de arte. Vea su película favorita con su prometido. Unas pocas horas de distancia de algo que te está estresando pueden darte una perspectiva completamente nueva. Y quién sabe, tu ramo podría estar inspirado en una flor que viste en ese paseo por el parque, una pintura que ves en el museo podría ayudarte a decidir sobre tu estilo de vestir, y la banda sonora de esa película que estás viendo podría contener tu primera canción de baile.

Si bien la planificación de la boda puede parecerlo todo, es importante que te permitas momentos para ser tú mismo, no sólo la "novia (o el novio)". Esto te ayudará a evitar que te sientas abrumado desde el momento en que dices "sí, quiero" hasta el momento en que dices "sí, quiero".
¿Fue útil este artículo?  👍 0   👎 0   👁 1  Clasificación:   Publicado por: 👩 Paula Rodriguez 


Agregar comentario