4 banderas rojas del vendedor de la boda

4 banderas rojas del vendedor de la boda
Quieres que el día de tu boda sea perfecto. Has estado soñando con ello desde la infancia y sabes exactamente lo que quieres, desde el estilo de tu vestido hasta el sabor del pastel. La visión es tan clara en su mente... sólo necesita encontrar un proveedor que la haga realidad!

Desafortunadamente, encontrar el proveedor adecuado puede ser una verdadera lucha. Entre los sitios web de aspecto profesional, las reseñas de Yelp tanto buenas como malas, y las recomendaciones de sus seres queridos, puede ser difícil averiguar qué proveedores son los adecuados para usted y para su gran día. La mayoría de las veces, un proveedor es talentoso y profesional, y todo sale bien, pero otras veces, su elección de proveedor puede llevar al desastre. Si desea evitar contratar a un mal vendedor, es importante estar atento a estas señales de alerta.

1. Llegar tarde


Una boda es una ocasión de mucho estrés. Hay mucho que hacer en todos los frentes, desde el equipo de catering que prepara la cena hasta la coordinadora de la boda que redondea la fiesta nupcial. Para lograr todo sin problemas, usted necesita a alguien que esté organizado, orientado a los detalles y a tiempo. Siempre a tiempo.

Si su planificador de bodas, fotógrafo, proveedor o cualquier otro proveedor llega tarde a una reunión con usted, es muy probable que no estén tan organizados como a usted le gustaría que lo estuvieran. La tardanza puede ser una gran frustración para ti y tus invitados. Es mejor evitar un proveedor que no puede hacer sus citas a tiempo.

Ahora, todos sabemos que la vida sucede, y a veces llegar tarde es inevitable. Si realmente, realmente amas a tu vendedor, podría valer la pena darle el beneficio de la duda. Pero si parecen llegar tarde habitualmente (o si llegan tarde a su primera reunión, lo cual es siempre una mala señal), es posible que desee buscar a otra persona.

2. Comentario sobre la mordedura


Otra señal de alarma que puedes encontrar es el vendedor que quiere ser "tu amigo", o mejor dicho, tu enemigo. Este vendedor tiene una tendencia a hablar mal de cualquiera y de todos, desde sus competidores hasta sus antiguos clientes. Si bien este comportamiento puede parecer un juego atrevido o un sentido del humor mordaz, en realidad es un mal caso de falta de profesionalismo.

Su proveedor de bodas debe tener una actitud positiva, que pueda hacer mientras están en el trabajo, y esto significa decir algo agradable o nada en absoluto. Piense en ello: si su proveedor está hablando mal de sus colegas profesionales de la industria, ¿qué tipo de reputación tendrá con los lugares, actos de entretenimiento u otras personas con las que podría estar negociando acuerdos? Nadie quiere trabajar con una Nancy Negativa! Tener uno trabajando en su boda puede añadir una nota amarga a todo el evento.

3. Un contrato poco claro


Cualquier contrato con los proveedores de su boda debe tener un propósito primordial: establecer claramente los detalles de su acuerdo con el proveedor. No debe haber preguntas sobre los términos del servicio, la política de cancelaciones (de cualquiera de las partes), o cualquier otro aspecto de su relación laboral. Si usted se encuentra confundido sobre una frase en su contrato, debería haber banderas rojas en su mente.

Si descubre alguna parte de su contrato que no tiene sentido, asegúrese de alertar a su proveedor inmediatamente y antes de firmar nada. Lo ideal es que aclaren el lenguaje del contrato y le entreguen una copia ajustada para que la revise y la firme. Sin embargo, si se niegan a actualizar algo, o peor aún, a explicarlo, es posible que tenga un estafador en sus manos. Es mejor seguir adelante, ¡y rápido!

4. Sin contrato


Lo único peor que un proveedor con un mal contrato es un proveedor sin contrato. Como mencioné, el objetivo de un contrato es asegurarse de que todos sepan lo que se espera de esta relación de trabajo. Si no hay contrato, su vendedor no está oficialmente en el anzuelo por nada, y eso significa que usted no tiene garantía de ningún servicio.

Hay muchas razones por las que alguien puede querer trabajar sin contrato. Tal vez son nuevos en la industria y aún no han redactado uno. Tal vez han estado trabajando de esta manera durante décadas. Tal vez sean familiares o amigos y consideren sus servicios como un favor y no como una transacción comercial. Pero sea cual sea la razón, les digo ahora que mudarse sin contrato es una receta para el desastre. Dilo conmigo: sin contrato, no hay trato.

La elección de un proveedor de bodas es una gran decisión, ya que ellos jugarán un papel importante en su día especial. Si quieres la boda de tus sueños, necesitas un equipo de grandes proveedores a tu lado, y para conseguir ese equipo, tendrás que asegurarte de evitar estas banderas rojas. Si usted presta atención a estas advertencias, terminará con un equipo de profesionales expertos que se preocupan por hacer que su boda sea increíble.
¿Fue útil este artículo?  👍 0   👎 0   👁 6  Clasificación:   Publicado por: 👩 Paula Rodriguez 


Agregar comentario